Imágenes y ciencia.

Gorka López de Munain, Marina Gutiérrez De Angelis, Greta Winckler, Paula Bruno, Verónica Mandelbaum.

Período: 2018-2021

Proyecto dentro de la programación del Grupo Irudi Estudios de la imagen.

 

(*) Imagen: Agujero negro recreado por computadora,  por Jean-Pierre Luminet en 1979.

 

Resumen

La producción y avance del conocimiento científico a través de los siglos ha sido dependiente de un modo u otro de diversos medios y técnicas de la imagen. Gráficos, diagramas, mapas, dibujos o esquemas, entre tantos otros, han sido vehículos para la formulación visual teórica, la presentación de evidencias o la comprensión de complejos procesos biológicos, físicos, químicos y matemáticos. Aunque la visualización del conocimiento no haya sido considerada relevante por la filosofía de la ciencia y por lo general se ha asumido que las imágenes muestran lo que ha sido comprobado o desarrollado en el ámbito del lenguaje, éstas son un método de conocimiento en sí mismo. La visualización del conocimiento ha sido un elemento fundamental para el desarrollo científico tanto como lo discursivo.

La diversidad de funciones de lo visual en el campo científico es múltiple, sea como testimonio, como evidencia o como representaciones que organizan el conocimiento. W.J.T Mitchell ha sugerido un movimiento entre imagen y teoría, una inversión del modo tradicional de pensar su relación. Las imágenes no son meros ornamentos del discurso, sino analogías estructurantes que dan forma a epistemes enteras(Mitchell 2009). La imagen puede ser pensada como un método de representación o como modelizaciones que articulan de forma verdaderamente compleja, lenguaje, variables, procesos, números, datos e imágenes. La historia de la relación entre la imagen y las ciencias permite comprender el modo en que el conocimiento ha sido dependiente de la visualización para poder establecer conexiones, hipótesis, evidencias e incluso desarrollar nuevas teorías sobre objetos irrepresentables. Asociado al arte durante siglos, el proceso de visualización de datos estaba fuertemente conectado a la imaginación, incluso cuando los datos y la observación se basaba en el uso de telescopios o microscopios. La ciencia y el arte dependía mutuamente. El siglo XIX introdujo una nueva serie de ideas relativas a la producción del conocimiento científico, basadas en la observación y la evidencia. Los aparatos de medición comenzaron a tornarse centrales en ese proceso de producción. La imagen se pensaba como un vehículo para la presentación y registro de lo real, una producción des-estetizada y des-humanizada de los hechos y resultados, sin la intervención de la subjetividad. Los medios de la imagen se reducían a un vehículo de traducción de señales, movimientos, sonidos o estímulos a su representación gráfica.

El siglo XX y el escenario contemporáneo introdujeron el uso de nuevos dispositivos basados en la modelización digital a través del procesamiento matemático de datos y su representación gráfica. La matemática se convirtió en el medio para construir imágenes virtuales y sus correspondientes modelos gráficos. Esto nos abre a nuevos interrogantes sobre las imágenes que produce el conocimiento científico. Qué son, qué vemos en ellas y qué representan. Los nuevos abordajes sobre la imagen se plantean como un marco teórico necesario para poder responder a esas preguntas puesto que nos enfrentamos a distintos tipos de imágenes, generadas por diferentes medios de la imagen y que pueden ser pensadas tanto como huellas, íconos o meras abstracciones. Como señala Dietr Mersch (2014) no tratamos con visualizaciones claras que representan algo concreto sino con posibilidades que pueden reivindicar diferentes formas epistémicas. Muchas de las imágenes que la ciencia produce hoy no responden a nada “real” sino mas bien a topologías y relaciones que no sirven como prueba o testimonio de “algo”. La ambigüedad de algunas imágenes ya no es producto de la mímesis sino de las lógicas que las producen. Lo que podemos definir como la irrepresentabilidad matemática que al igual que la histórico-artística, implica símbolos y metáforas visivas (Elkins, 1995). Esta tensión entre figuración y gráficos, la ambigüedad de lo icónico o la estetización de lo representado que aportaba la desconfianza sobre los artistas de siglos pasados, presenta nuevas formas de dependencia en las imágenes producidas por computadora. De los mapas, grabados y dibujos hasta los gráficos realizados por computadora, desde la imagen hecha a mano hasta la abstracción geométrica, la visión en escala, la proyección o la perspectiva, la influencia entre arte y ciencia continúa siendo uno de los elementos centrales para la comprensión de la visualización del conocimiento, incluso aquel del orden de lo irrepresentable. Este proyecto se propone reflexionar sobre estas relaciones entre imagen y ciencia desde la perspectiva de los estudios de la imagen.